El infraseguro —también llamado bajo seguro— ocurre cuando la suma asegurada es menor que el valor real del bien: ante un siniestro, la aseguradora indemniza solo en la proporción que la suma guarda con el valor (regla proporcional), aun en pérdidas parciales. El sobreseguro es lo contrario —asegurar por encima del valor—, y tampoco paga de más.
Fuente: Ley sobre el Contrato de Seguro — arts. 92 y 95 (regla proporcional / infraseguro y sobreseguro)
El infraseguro y la regla proporcional
Es el error que más caro le sale al cliente sin que se note hasta el siniestro. La Ley sobre el Contrato de Seguro lo dice claro: salvo pacto en contrario, si la suma asegurada es inferior al interés asegurado, la aseguradora responde de manera proporcional al daño causado (art. 92). En cristiano: si aseguraste por la mitad del valor, te pagan la mitad del daño —incluso si el daño fue parcial—.
El cliente cree que, como el daño (digamos 200,000) cabe dentro de su suma asegurada (1,000,000), se lo pagan completo. No es así si el bien valía 2,000,000: estaba asegurado al 50%, así que la regla proporcional le paga el 50% del daño, 100,000. La diferencia —los otros 100,000— la asume él, por una suma mal dimensionada.
Con números
El ejemplo aterriza por qué la suma exacta importa tanto. Una casa que vale 2,000,000, asegurada solo por 1,000,000:
| Concepto | Monto |
|---|---|
| Valor real del bien | $2,000,000 |
| Suma asegurada (la mitad) | $1,000,000 |
| Daño parcial ocurrido | $200,000 |
| Proporción asegurada | 50% |
| Te paga la aseguradora (50%) | $100,000 |
| Asumes tú | $100,000 |
El sobreseguro: asegurar de más tampoco sirve
El espejo del infraseguro es asegurar por encima del valor real, y tampoco conviene. La ley (art. 95) lo resuelve: si hubo dolo o mala fe, el contrato puede anularse; si no, es válido pero solo hasta el valor real de la cosa —la aseguradora nunca paga más de lo que el bien vale—, y ambas partes pueden pedir reducir la suma. Pagar prima por una suma inflada es tirar dinero: cubre un valor que no existe.
La conclusión, en ambos extremos, es la misma: la suma asegurada debe igualar el valor real del bien. Ni menos (te pagan a medias), ni más (pagas prima de más sin cobrar más).
Dónde aparece (más allá de la casa)
El infraseguro no es solo de inmuebles. Acecha en todo seguro de daños donde la suma se queda corta frente al valor real: el inventario de un negocio que creció y nunca se reajustó, la maquinaria de una empresa, la mercancía en tránsito de un seguro de transporte, el contenido de un hogar. En todos, si la suma asegurada es inferior al valor, la regla proporcional recorta la indemnización en la misma proporción.
El caso más traicionero es el del bien que se aprecia o crece con el tiempo: una empresa asegura su inventario en cierto monto y, dos años después, ese inventario vale el doble, pero la póliza sigue igual. Sin que nadie lo note, quedó asegurada al 50%. Por eso, en bienes que cambian de valor, conviene documentar el valor real —con un avalúo o un inventario actualizado— y reflejarlo en la suma. No es un trámite: es lo que garantiza que, llegado el siniestro, te paguen el daño completo y no una fracción.
El ángulo del agente
El infraseguro es una bomba de tiempo que el agente desactiva al contratar, dimensionando la suma al valor real del bien —de reconstrucción de la casa, de reposición del inventario, de la maquinaria—. Es justo lo contrario de competir por prima recortando la suma: eso siembra el reclamo a medias que el cliente jamás perdona.
Y como los valores cambian (un inmueble se aprecia, una empresa crece, el inventario sube), revisar la suma en cada renovación es parte del oficio. Tener el valor asegurado de cada póliza a la vista y detectar quién quedó en infraseguro —antes del siniestro— es justo lo que un CRM para agentes permite, y lo que distingue al asesor del que solo cotizó barato.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la regla proporcional o infraseguro?
Es lo que ocurre cuando aseguras un bien por debajo de su valor real: ante un siniestro, la aseguradora indemniza en la misma proporción en que estabas asegurado, incluso en pérdidas parciales (art. 92 de la Ley sobre el Contrato de Seguro). Si aseguraste por la mitad del valor, te pagan la mitad del daño.
¿Conviene asegurar por encima del valor del bien (sobreseguro)?
No. La aseguradora nunca paga más del valor real del bien (art. 95); si hubo mala fe, el contrato puede anularse, y si no, es válido solo hasta ese valor. Asegurar de más solo significa pagar prima por una cobertura que no cobrarás.
¿Cómo evito el infraseguro?
Fijando la suma asegurada al valor real del bien (de reconstrucción o reposición) y revisándola en cada renovación, porque los valores cambian con el tiempo. Es la única forma de que te paguen el daño completo.